martes, 30 de junio de 2015

Lyon, Francia.

En primer lugar, cabe destacar la colina de Fourvière, a la cual se puede acceder en funicular, el más antiguo del mundo, y que constituye primer barrio histórico en Francia declarado Patrimonio de la Humanidad.

La herencia romana permanece todavía visible, dada la conservación de distintos recintos dedicados a celebración de espectáculos –destacando el teatro romano y el Odeón –, como también distintas capillas y labasílica de Notre-Dame de Fourvière, que dieron origen al actual Festival de las Luces de la ciudad. ​​


La zona del Vieux Lyon se divide en tres barrios o secciones. La primera de ellas, núcleo político-religioso durante la Edad Media, sería Saint-Jean, que acoge la catedral de Saint-Jean, famosa por su reloj astronómico y la Manécanterie, edificio adjunto y antigua escuela del coro que hoy en día integra el Museo de los tesoros de la catedral.



Resulta imposible pasar por alto el barrio renacentista del Vieux Lyon, intacto desde la época medieval y renacentista a orillas del río Saône y el más indicado para perderse paseando y saboreando los platos típicos de la gastronomía local en uno de sus múltiples bouchons, o disfrutando de la singular arquitectura de los famosos traboules, pasajes medievales que comunican los edificios y calles paralelas sin salir al exterior.​



Por último, el tercer barrio es Saint Georges, cuyas calles ampararon los trabajadores de la industria de la seda durante el s. XVI.

PRESQU'ÎLE, LA PENÍNSULA DE LA CIUDAD
​En el mismo centro de la Lyon, se encuentra la Presqu’île, centro comercial y urbano de gran atractivo patrimonial, cultural y artístico, rodeado por el Saône y el Ródano, que se extiende hasta la Croix Rousse.
Lo más popular de esta zona, es sin lugar a duda sus impresionantes plazas, en particular la Place des Terraux, que alberga el Hôtel de Ville o Ayuntamiento, construida en el s. XVII y reformada en el s. XVIII tras un incendio.
Cerca de la Place des Terraux, destacan la Ópera Nacional y la Place Bellecour, con las estatuas Árbol-Flor y el rey Sol coronando su centro, y por las vistas nocturnas que ofrece en que se vislumbra la basílica de la Fourvière iluminada a lo lejos.​
​LA CROIX-ROUSSE
Sobre la colina de la Croix-Rousse, se extiende el singular barrio que fue en su día el centro de la industria de la seda y cuyos restos son visibles hoy en la Montée de la Grande Côte, importante calle desde la Edad Media. A raíz de la influencia de varias congregaciones religiosas surgieron diversos edificios como la Iglesia de Bruno des Chartreux, único templo barroco de la ciudad, el Convento de Saint Marie des Chaînes.
A su vez, artesanos y comerciantes de la seda se trasladaron a este barrio e inspiraron el ambiente sereno y peculiar de sus calles, junto al famoso traboule de Cour des Voraces
Otra de las razones por la que Lyon es muy conocida es, sin duda, por el Plan Lumière, que consiste en la iluminación de más de 200 edificios y monumentos de interés, inspirado sin duda por los hermanos Lumière, creadores del cine cuya casa acoge actualmente el Instituto Lumière, también llamado Museo de la Luz, que posee objetos insólitos, rarezas y una gran sala de proyección cinematográfica para los amantes del cine.

Lyon: Se acabó vivir a la sombra de París









Castillo en el lago de Annecy. 


Duingt, pueblo y castillo en el lago de Annecy. 






lunes, 29 de junio de 2015

Paseo por Edimburgo

Edimburgo, Escocia.













El Castillo de Edimburgo

Sí, es lo más típico y es lo primero que verás nada más llegar. Pero, ¿lo has observado bien? Orgullosamente situado por encima de los vibrantes jardines de Princes Gardens, el castillo de Edimburgo es un icono atemporal que cautiva los corazones de la mayoría de lugareños y visitantes por igual.







Calton Hill

Las magníficas vistas de la ciudad desde la céntrica colina de Calton Hill hacen que sea una parada imprescindible para todos lo que quieren observar la ciudad desde las alturas y en todo su esplendor. En la cima de esta montaña pequeña podrás encontrar monumentos como el que está dedicado a Nelson o elMonumento Nacional, que es más conocido como “la vergüenza de Edimburgo” porque esta especie de acrópolis griega nunca se llegó a terminar.



El parque de Holyrood

Este parque es perfecto para dar un paseo el domingo por la tarde, desperezarse y disfrutar de algunos de los mejores lugares de interés de Edimburgo. Desde la cima del formidable Arthurs Seat (que en realidad es un volcán inactivo) y los dentados Salisbury Crags a la Abadía de Holyrood (en ruinas desde 1128) y elPalacio de Holyrood (la residencia de Edimburgo de la Reina),







Water of Leith

La joven y prometedora Leith es una zona algo subestimada de la ciudad que en la última década se ha convertido en un barrio de moda muy atractivo. Sus numerosos bares y restaurantes tan curiosos como elNobles o el King’s Wark hacen que la visita merezca la pena. El paseo del Water of Leith es un popular camino junto al río que recorre algunos de los lugares más coloridos y bonitos de la Edimburgo como el barrio de Stockbridge o la aldea de Dean Village.





Los Meadows

Si el olor a humo de barbacoa flotando en el aire no te tienta lo suficiente, puede que te convenza el ambiente relajado de este gran espacio verde. Uno de los lugares favoritos de los estudiantes de la Universidad de Edimburgo, es sin duda, uno de los mejores sitios para relajarte, tomar el sol, leer o hacer lo que te apetezca en un día soleado.



Royal Mile (Catedral de St. Giles)

La famosa Royal Mile de Edimburgo se extiende entre el castillo y el Parlamento escocés. Esta calle larguísima es el eje vertebrador de la Ciudad Vieja y en ella se alinean edificios de piedra gris a ambos lados, además de los famosos pasadizos que se cruzan de un lado a otro. La Milla Real es un lugar que siempre está muy animado y en el que las actividades florecen. Una de sus atracciones principales es la preciosa Catedral de San Gil, una iglesia gótica maravillosa en la que no te puedes perder la impresionante Capilla del Cardo.



La Galería Nacional de Arte Moderno

Una vez que hayas terminado de deambular por las fantásticas exposiciones de la Galería de Arte Moderno de Edimburgo, no dejes de visitar los alrededores de una de las atracciones más subestimados de la ciudad. Es un hermoso edificio neoclásico que está en medio de un jardín con una estructura única que se ha creado para parecerse a las olas, las nubes y formaciones geológicas. Más bonito imposible.

Las 15 ciudades más coloridas de otoño.

El verano ya es sólo un tímido recuerdo que ha dejado un poso de melancolía en el aire. En unos meses volveremos a sumergirnos en las aguas más cristalinas del mundo pero ahora es el momento del otoño. El sol calienta de forma tenue un ambiente cada vez más frío mientras las hojas recién caídas tiñen el paisaje de rojo y amarillo. Si te apetece  una escapada, aprovecha, porque no hay nada más romántico que un paseo otoñal. Échale un vistazo a estas 15 ciudades en las que el otoño es más bonito.


Nueva York

No es necesaria ninguna excusa para visitar Nueva York, pero si te vas a acercar a la Gran Manzana, el otoño es una buena época para hacerlo. Un sencillo paseo por Central Park, entre las hojas amarillas, los lagos y senderos solitarios y tus vacaciones entre rascacielos se convertirán en un sueño inolvidable. ¡Buen viaje!

Roma

Aunque sea un cliché, la Roma otoñal saca a relucir la mejor cara de la capital de Italia. La luz dorada que se ciñe sobre los tejados de Roma envuelve la ciudad con un manto mágico. En octubre todavía hace buen tiempo, pero lo que te dejará sin aliento serán los colores de los atardeceres sobre el patrimonio de la ciudad. Roma siempre vale la pena, pero aprovecha la oportunidad y escápate ahora.

Brujas

Una de las pequeñas joyas que oculta Flandes, Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO desde el año 2000 y con mucho por descubrir. La preciosa Brujas es un viaje en el tiempo a través de sus canales y las tranquilas paredes medievales de sus edificios. Las torres de las iglesias góticas se elevan hacia el cielo despejado de otoño completando un verdadero festín visual.

Montreal

En esta lista no podía faltar Canadá, un país rico en paisajes y con muchísimos rincones que en otoño se vuelven de color ocre. Hazle una visita a Montreal si quieres apreciar el ambiente de la temporada de otoño en una de las ciudades más hermosas del país. Los colores de Quebec te harán olvidar las horas de vuelo hasta llegar y te regalaran recuerdos para toda la vida.

Budapest

Con su perfil soberbio a ambos lados del Danubio, sus calles elegantes y parques llenos de vegetación, Budapest es el lugar perfecto para un fin de semana bajo el cielo de otoño. La mejor época del año para disfrutar plenamente de la belleza de la ciudad es esta. ¡Te encantará! Si no nos crees, déjate caer por la Isla Margarita y ya luego lo hablamos.

Dresde

Dresde es una ciudad magnífica, un centro cultural y artístico de primer orden, tan interesante como para merecer el nombre de “La Florencia del Elba”. Es sin ninguna duda una de las urbes más bonitas de Alemania, y una de las mejores para vivir los colores y olores de la temporada. La antigua capital del reino de Sajonia fue destruida casi por completo durante la II Guerra Mundial y hoy, por suerte, es una perla que espera que la descubras.

Múnich

Octubre es un mes increíble en la ciudad. El Oktoberfest de Múnich, en Baviera, atrae anualmente a miles de visitantes de todo el mundo. Pero más allá de las voces alegres (y algo achispadas) de los turistas y el brillo de las luces de la fiesta está el verdadero espectáculo: los parques y avenidas de este municipio. Si quieres ir más allá de la magia y descubrir un lugar donde la realidad y la fantasía se dan la mano visita el Castillo de Neuschwanstein. Creer en hadas es fácil en el otoño bávaro.

Edimburgo

¿Acaso es posible olvidarse de Escocia? Las calles empedradas, los edificios históricos de Edimburgo, las iglesias, los misterios, los lagos, los castillos encantados y las playas desoladas hacen a este país único. Aquí el otoño lo envuelve todo con un ambiente mágico y perfecto para unas vacaciones de ensueño. Si estás en la ciudad alquila un coche y adéntrate en las Tierras Altas (o en las Bajas, tú eliges) para estremecerte con el estallido de colores que nos brinda la naturaleza. ¿Te quieres perder el espectáculo?

Varsovia

Pensar en Varsovia es pensar en romanticismo, tranquilidad y belleza. Museos, galerías de arte, centros culturales y universidades históricas… aquí no querrás que los paseos de otoño se terminen. La historia de Varsovia es tan rica que te podría mantener ocupado durante meses, pero te recomendamos que te tomes un respiro junto al río Vístula. ¡Tus amigos se morirán de envidia!

Estocolmo

Estocolmo es una ciudad construida sobre el agua y con un tercio de su superficie cubierto por parques y jardines de ensueño, así que no podía faltar en nuestra selección de ciudades encantadoras en otoño. Tómate el tiempo que necesites para dar un paseo a orillas del mar Báltico, vistas el parque Skansen y disfrutar de las vistas del horizonte después de una sesión de compras en Sôdermalm. Una luz durada dibuja los contornos de la capital sueca en la temporada más romántica del año.

Londres

Si siempre has pensado en Londres como una gran urbe llena de estrés, amordazada por el tráfico, moderna y fría, te recomendamos que la visites en otoño. Ninguna otra ciudad te gustará tanto como la capital británica. Y si no espera a pasear por el Hyde Park mientras pisas las hojas amarillentas, las ardillas corren de un lado a otro y el frío empieza a dejarse notar.

San Petersburgo

El encanto de los paisajes de otoño llena de gracia una de las ciudades más bellas de Rusia. Aquí podrás perderte entre coloridas avenidas arboladas, dejar que la brisa te acaricie las mejillas y disfrutar de una verdadera “Revolución de Octubre”. Para que el recuerdo de la escapada sea imborrable, pásate por el Hermitage, uno de los museos más fascinantes del mundo. Venga va, haz la maleta.

Ámsterdam

¿Transgresora? Quizás, pero el otoño de Ámsterdam también le saca el lado más romántico a la  capital holandesa. Si pasear por los preciosos canales de la ciudad no fuera suficiente para hacerte soñar, los colores brillantes de su otoño harán que caigas rendido a sus pies. Vondelpark es el lugar ideal para dejarte llevar y disfrutar del otoño en Ámsterdam.

Copenhague

La ciudad de la Sirenita también adquiere mucho encanto cuando empiezan a caer las hojas de los árboles. Súbete a una moto (que no te dé miedo el frío) y piérdete entre las calles, los canales, el laberinto de casas de colores y museos de vanguardia. Tómate algo caliente en una cafetería en el barrio más cool de la ciudad y disfruta del paisaje. ¡Nos vemos en Copenhague!

Tallinn

Los tejados rojos, los perfiles de las iglesias ortodoxas y las estrechas calles de la histórica capital de Estonia te encantarán. Podrás disfrutar de los colores del otoño paseando por el casco antiguo, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1997. Quizás nunca antes te lo habías planteado, pero tenla en cuenta. Tallin merece una visita.